El periodo de lactancia es de gran importancia para los recién nacidos, ya que sientan las bases para su correcto desarrollo y crecimiento.
Tomar una decisión de qué tipo de alimentación vamos a dar al bebé puede ser complicado pero es una decisión muy particular intervienen muchos factores. experiencia, información recibida el apoyo del entorno, grupo social o religión a la que pertenece, personal de salud, familiares y amigos.
La OMS y otras organizaciones de salud recomiendan la leche materna como la mejor opción para la alimentación del bebé, ya que aporta los nutrientes necesarios para el crecimiento y desarrollo saludable, además de que implica el establecimiento de un vínculo especial de afecto con el recién nacido.
Pero a algunas mujeres les resulta imposible ó no desean realizar la lactancia materna debido a los factores ya mencionados y unido al interés de los organismos e instituciones que promueven la lactancia materna, provocan en la madre sentimientos de culpabilidad como lo demuestra un estudio " publicado por Kate Williams y sus colaboradores (Australia, mayo 2012) , analiza cómo los materiales de divulgación de lactancia materna, publicados entre el 2000 y el 2008, contribuyen al sentimiento de culpa de las madres por no establecer este tipo de alimentación.
Durante su estudio encontraron tres principales líneas de argumentación para la instauración de la lactancia materna:
1. Medicalización y riesgo: La leche materna protege contra infecciones, los bebés tienden a ser más sanos, más resistentes a las alergias, diabetes y obesidad.
2. El ideal maternal: Dar el pecho mostrado como un vínculo maternal natural único, que no puede ser sustituido por la alimentación con biberón, y como una experiencia que debería ser inevitablemente fácil y placentera para una madre.
3. Lo natural vs lo artificial: El discurso dominante en los materiales de cuidados
parentales asocian dar el pecho con “lo natural” y el biberón con “lo artificial”.
“Se sitúa así a las mujeres ante un dilema en el que la opción de no amamantar tiene lugar en un contexto cultural de condena la práctica de alimentación con leche de fórmula. Cada madre decide cuál es la mejor opción para ella, y debería hacerlo sin recibir juicios ni presiones por parte de su entorno, de la sociedad o del personal sanitario”."Itziar, A.N. (2014)
La creciente evidencia de los beneficios de la lactancia materna hace que los profesionales de salud, intenten instaurarla a toda costa, llegando a despreciar la lactancia artificial, aunque la madre se muestre reticente a la alimentación con leche natural y tenga repercusiones psicológicas sobre ella. Dependiendo de la persona que proporcione la información, se dan unas pautas u otras.
Existe la necesidad de informar a estas madres en tres aspectos:
1) Los beneficios que aporta el amamantamiento, tanto para la mamá como para el recién nacido.
2) Formación respecto a técnicas de alimentación (amamantamiento/ preparación de biberones)
3) La existencia de leche artificial comercializada que satisface las necesidades nutricionales del recién nacido, pudiendo también establecer vínculos emocionales igual de fuertes que durante el amamantamiento. Este es un punto muy importante pues generalmente se pueden guiar por el precio.
Beneficios en la salud del bebé de la leche materna
INFECCIONES.
Importante para el sistema inmune, ya que posee anticuerpos que contribuyen a proteger a los lactantes de las bacterias y los virus, los bebés son más capaces de combatir con mayor facilidad todo tipo de infecciones:
- Gastrointestinales.
- Infecciones de vías respiratorias (como neumonías y bronquiolítis).
- Infecciones de orina, otitis y diarrea.
ENFERMEDADES CRÓNICAS DE LA INFANCIA.
Presentan índices más bajos de: celiaquía, cáncer, esclerosis múltiple, artritis crónica juvenil, alergias, asmas, y dermatitis atópica.
DIABETES. La leche materna protege contra la diabetes tipo I,
MENINGITIS. La capacidad de segregar anticuerpos específicos frente a las bacterias del neumococo y meningococo, no se alcanza hasta el segundo año de vida.
MUERTE SÚBITA. Reduce el riesgo
LEUCEMIA. Los niños cuyo período de lactancia materna supera los 6 meses, tienen menos posibilidades de presentar leucemia aguda infantil y linfomas.
EL DESARROLLO DE LOS DIENTES
SISTEMA DIGESTIVO. La leche materna es rica en probióticos por lo que la flora intestinal de los bebés.
OBESIDAD. Reduce el riesgo de obesidad infantil porque contiene leptina, hormona que controla la obesidad en adultos.
DESARROLLO CEREBRAL. Se asocia también a los niños amamantados un mayor coeficiente intelectual debido a un mayor crecimiento y desarrollo cerebral.
SALUD DEL ADULTO. Los adultos que fueron amamantados presentan niveles de colesterol más bajos.
PREMATUROS. Aunque la madre dé a luz antes de tiempo, su leche estará
especialmente adaptada a las necesidades de un bebé prematuro. Durante varias
semanas, contendrá más proteínas, calcio, sodio y otros nutrientes que la leche
materna normal.
Además, los prematuros alimentados con leche materna están más protegidos
frente a los gérmenes hospitalarios, causantes de la Enterocolitis Necrotizante,
enfermedad que produce mucha mortalidad entre los prematuro
Beneficios en la salud de la madre.
RECUPERACIÓN DEL ÚTERO. Cuando el bebé succiona el pezón de la madre, estimula la liberación de oxitocina en ella, favoreciendo la contracción uterina y la disminución de la hemorragia posparto
CÁNCER DE MAMA Y OVARIO.
PÉRDIDA DE PESO. La producción de leche supone un gasto energético.
OSTEOPOROSIS. Las mujeres que dan pecho ven disminuidas las probabilidades de sufrir fracturas de cadera y columna en la menopausia.
¿Porqué las mamás alimentan a sus bebés con biberón?
Referencias:
Itziar, A.N. (2014) Educación para la lactancia. Recuperado de: https://core.ac.uk/download/pdf/33746168.pdf
Ferrer, A. Lactancia materna:
ventajas, técnica y problemas. Recuperado de:https://www.pediatriaintegral.es/wp-content/uploads/2015/xix04/02/n4-243-250_Laia%20de%20Antonio.pdf



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